Kenia, denominada la “joya del este de África”, es el símbolo del
África negra, salvaje y secreta. Kenia destella belleza en todos
sus rincones. Desde las barreras de coral y las playas de arena fina
y blanca, hasta la cumbre del Monte Kenia; coronado por nubes y
tachonado por unas extrañas y gigantes plantas alpinas. Entre estos
dos extremos se encuentra la ondulada sabana que alberga reservas
naturales como Amboseli, Masai Mara, Samburu, Aberdares, Tsavo
o Lago Nakuru.
Pero sobre todo, Kenia es el país de los safaris (que en swahili significa
paseo o viaje) donde el viajero podrá admirar a los animales
en su hábitat natural y en completa libertad. Un día de safari consta
normalmente de dos actividades, una por la mañana que puede ser
al amanecer y otra al atardecer, cuando los animales están más activos,
salen a beber y comer, evitando el sol.
Cada actividad de safari puede tener una duración aproximada de 3
horas y durante la misma, al acercarse a los animales, el chofer-guía
profesional ofrece explicaciones en español de sus hábitos y costumbres,
así como de la flora.
Kenia goza también de una magnífica diversidad de población con
cerca de 40 tribus que tienen su lengua y culturas propias. Las tribus
más importantes son los Kikuyu de las tierras altas centrales, los
Luyia al noroeste, los Luo alrededor del lago Victoria y los exóticos
Samburus, con sus brazaletes y collares. Sin embargo, de todos ellos,
los más famosos son los esbeltos, orgullosos y bellos Masai, un pueblo
que sigue su estilo tradicional de vida semi-nómada cuidando de
las reses en las fronteras del sur.
Situada al sudoeste de Kenia y limitando al este con el Océano
Índico, Tanzania tiene más tierra dedicada a reservas naturales
que cualquier otro país del mundo. Todas estas maravillas, desde los
arrecifes de coral y los volcanes hasta las reservas más remotas y los
parques nacionales más famosos, están protegidas por el gobierno.
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La ciudad más grande es Dar es Salaam, que constituye el punto
de partida natural de la mayoría de los viajes por Tanzania. Cerca se
encuentran el monte Kilimanjaro (la montaña más alta de África y
la atracción turística más famosa del país), Dodoma y Zanzíbar, así
como las hermosas playas de Kunduchi, Mbwa Maji y Mjimwena, el
perfecto broche final de un Viaje de recuerdos increíbles.
Además de los bellos paisajes del Serengeti, Ngorongoro o Tarangire,
Tanzania es hogar de aproximadamente 120 tribus diferentes,
lo cual constituye para los tanzanos un motivo de orgullo. En los
últimos años, el turismo cultural ha comenzado a atraer la atención
de los visitantes. No sorprende que un país con maravillas naturales
como las mencionadas anteriormente figure cada vez más entre los
destinos preferidos de los viajeros.
Las islas de Tanzania son el broche final al viaje soñado. Les proponemos
relajarse en Zazíbar. Un paraiso de playas de arena blanca,
mar color turquesa y aromas a vainilla.
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