Atravesando el país, hacia la mítica Costa Oeste, nos detendremos
en Las Vegas, la ciudad del juego y del azar, siempre abierta, donde el
visitante se sentirá en cada momento como en un eterno parque de
atracciones. ¿Por qué no probar suerte? Siguiente parada: California,
tierra prometida, clima fantástico y parques y naturaleza únicos. San
Francisco, la ciudad rebelde: con sus barrios y calles empinadas, la
prisión de Alcatraz, el famoso puente Golden Gate y los bosques de
secuoyas tan altos como sus edificios. Y Los Ángeles, la meca del cine,
con sus “boulevard” donde se pasea para ver y ser vistos, tales como
en la famosa playa de Venice, teatro al aire libre de las últimas tendencias
y modas del mundo.
La naturaleza está también muy presente en los Estados Unidos tal
como se percibe en sus maravillosos parques naturales, el complemento
ideal a sus impresionantes ciudades. Recorrer Yosemite y Yellowstone,
o sobrevolar el Gran Cañón son un buen ejemplo. En ellos
todo adquiere enormes dimensiones y el hombre se siente pequeño e
indefenso frente a la majestuosa grandeza de semejante escenario.
Más allá del continente encontraremos también una perla maravillosa:
las Hawaii, miríada de islas paradisíacas perdidas en medio del
Océano Pacífico. Una etapa única donde saborear el verdadero relax
en sus playas, mezclarse con su gente; cálida y hospitalaria, admirar
sus volcanes o animarse a “coger las olas” practicando el deporte de
la isla; el surf.
En definitiva, viajar a Estados Unidos es vivir un sinfín de experiencias
únicas y sorprendentes que permanecen para siempre en la mente
de quien los visita.
En el país donde todo es posible, usted también puede vivir su particular
Sueño Americano.
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